Significaba buscar en el periódico o en el telediario la noticia tonta, la inocentada. También te dedicabas a tirar algún petardo, a bromear a alguien por teléfono o soplar polvos pica-pica que te hacían estornudar. Recuerdo que en mi casa había un vaso de cristal tallado, una pieza cuidada con detalle que entre los adornos de la talla, dejaba escapar el agua a través de unos agujeritos que te mojaba mientras bebías.

Sería el año 78 o 79 cuando en un gesto gracioso de complicidad y secretismo, decidimos los dos más pequeños de la casa, hacer la petaca a todo el mundo, a toda la familia. Éramos por aquel entonces ocho hermanos en casa y estaba decidido, no se libraría ninguno, creo recordar que, aunque tentados estuvimos, no nos atrevimos con la cama de nuestros padres, que hubiera sido la jugada completa, digo creo porque dudando quiero adivinar también el suceso en su habitación pero no lo recuerdo bien (cuando Mar lea estas líneas ya me aclarará sus propios recuerdos).

Para los más jóvenes, ahora que se duerme con funda nórdica, la petaca consistía en doblar la sábana encimera por la mitad transversalmente, para arremeterla por el cabecero de la cama, encima de la bajera y por debajo de la almohada, en vez de por los pies, quedaba perfecta y no se podía sospechar nada inesperado, de tal forma que cuando abrías la cama era imposible meter las piernas, la primera vez que me la hicieron, posiblemente un par de años antes del día de autos, no llegaba a entender qué había ocurrido y acabé deshaciendo la cama entera. La verdad es que cuando estabas ya dispuesto a acostarte era un verdadero fastidio, infantil, pero fastidio. 

Desde la mañana, una vez planificado el artificio y vigilando para que no nos descubrieran, Mar y yo fuimos deshaciendo y haciendo con tapujo todas las camas de la casa, era una jugada divertida entre la estrategia de clandestinidad y la artimaña para no ser descubiertos con las manos en la masa, si alguien se acercaba por el pasillo.

Dormíamos en tres habitaciones contiguas pared con pared, yo en la de en medio compartiendo habitación con Luis, a mi derecha tras la pared, las cuatro chicas de la casa juntas en lo que fuera antiguamente la habitación de la abuela y a mi izquierda tras el tabique, otros dos en una litera, Juan y Miguel.

Ese día, una vez perpetrada la inocentada, esperamos los dos con impaciencia la hora de acostarse. Evidentemente mi complicidad se había roto traicionando a mi compañera de aventura y esperaba con mayor impaciencia aún, su grito de sorpresa cuando ella descubriera su cama para dormir y no pudiera acostarse por la maldita petaca.

Después de escuchar juramentos varios a deshora a ambos lados de las paredes de mi cuarto, las risas de Mar al verse traicionada e intentar acostarse sin éxito, satisfecho y divertido de mi triunfo, me dispuse a acostarme esperando los comentarios del desayuno siguiente, cuando descubro con sorpresa, ¡sorpresa de verdad! que no podía meter las piernas en mi cama, ¡alguna me la había jugado! Y escuchando su risa y mi propia carcajada al unísono con un tabique nuevamente de complicidad por medio, nos acostamos con la idea de que ambos habíamos quedado libres de toda sospecha. Efectivamente, como habíamos planificado ¡no se libraría ninguno!

FELIZ NAVIDAD!!!

Publicado: 23/12/2021 09:38 por javiermontalvo en Crónicas de un Pueblo
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Serían la seis de la tarde, ya de noche y frío de recién estrenado invierno y volvía caminando del colegio con la cartera de cuero a la espalda y casi seguro, con un balón también de cuero desgastado bajo el brazo escuchando los gritos de otros chavales correteando alegres por las nuevas vacaciones, metiendo una peseta de castañas asadas envueltas en papel de periódico en el bolsillo del abrigo y animado por las nuevas luces de Navidad sobre el bulevar.

Era tiempo de tregua, empezaba la Navidad y nos preparábamos para tan importante celebración. Recuerdo que el pistoletazo de salida, como de una carrera se tratara, lo daban los cánticos de los Niños de San Ildefonso, a veces ya de vacaciones desde el día anterior y otras justo el mismo día. Significaba la ilusión de todos por un pellizco de unos durillos de propina que nunca llegó, aunque lo importante en verdad era la ilusión de un niño por empezar la Navidad.

A la mañana siguiente, sacábamos del trastero en el garaje del bloque los adornos del árbol y las figuritas del Belén, aún recuerdo el olor a cerrado y húmedo al abrir la puerta, casi solo bajábamos ese día y lo identificabas con ese momento.

Montamos el Belén entre todos, organizado por los mayores, a veces sobre un viejo somier con algunos añadidos laterales que formaban un inmenso paisaje, lleno de musgo en los prados que habíamos cogido por la mañana en el campo con José María (un entregado y devoto a la familia, conductor de la oficina de mi padre, pero esta es otra historia), corcho de alcornoque para las montañas y papel de plata para simular el río. Al fondo, un decorado azul brillante y marino que adornaba un firmamento de estrellas con la estrella principal de los Reyes tan esperados.

Llegaban algunos regalos y felicitaciones que subía el portero a casa, o la entrada del árbol, el clásico abeto (una picea natural) que adornábamos en el recibidor de casa con espumillón y bolas de cristal que siempre cascaba una y había que barrer, y en el ápice, la estrella.   

La Noche Buena y el día de Navidad eran especiales y muy importantes para mi madre, posiblemente, a pesar de los nervios del momento, los días más felices del año para ella, o eso me parecía y trasladaba su ilusión religiosamente a todos, no éramos pocos, y con los años cada vez más pasando a ostentar su título de abuela, aunque siguiera siendo la madre. Creo que todos somos herederos y lo hemos intentado transmitir cada uno a los nuestros, no sé si lo hemos conseguido, pero hemos puesto la misma ilusión. No me olvido de la Misa del Gallo con toda la familia, que con los años la cambiamos por el día veinticinco, pero siendo niño, bajábamos después de cenar a la calle a escucharla. Después alegría, villancicos, panderetas, tertulia, juegos o improvisábamos un teatro los pequeños, que de todo hubo.

Trascurrían los días, pasando por el día de Los Santos Inocentes, con las bromas tradicionales, pero ya me detendré este año en esta fecha, para llegar a la gran Noche Vieja, otro hito de ilusión que significaba pasar la página de un viejo cuaderno para estrenar uno reluciente y nuevo. También recuerdo tras las campanadas y las uvas, los deseos de esperanza que te trasladaba ella al oído al felicitarte con un beso el nuevo año. Era un periodo de estimular la autoestima desde fuera, desde otros, desde los más cercanos, en ese momento no había preocupaciones, no había problemas, solo anhelos.

Día primero del año, Concierto de Navidad a todo volumen que ponía mi padre y los saltos de esquí por televisión. Año Nuevo era ese nuevo cuaderno, todos sentados a la mesa para compartir y brindar por el nuevo año. Un día ilusionante y buenos deseos para todos que cada uno conservaba en su interior.

Nos dirigimos al día de los Reyes Magos ilusionados, que me encantaba como a todos al levantarte nervioso y muy pronto para ver el regalo de los magos, casi siempre un nuevo balón de cuero que duraba todo el año y otro detalle que lo acompañaba, alrededor el resto de regalos para todos; un año, tuve tanta suerte que me levanté tan pronto y pillé a los Reyes Magos en casa y uno de ellos, me llevó a acostarme nuevamente.

El día de Reyes conllevaba viaje a Madrid por la tarde, visita fugaz a la abuela por parte Guitart para felicitarle el año y tarde mayor con los primos en casa de la tía Aurora y de la otra abuela por parte Montalvo junto con el resto de hermanos de mi padre que se juntaban ese día. A la abuela la recuerdo siempre pequeñita sentada en su silla de ruedas y aquellos ojos azules, donde te caía un posible regalo o no,  aunque no era lo más importante, lo demás muchas risas, abrazos, bromas, roscón y fanta, chocolate, no faltaba el fiambre con huevo hilado "hilarante" y cava de perelada para los mayores, para volver de nuevo por la noche casi dormido en el coche a casa. A pesar de toda esta emoción contenida, realmente nunca quería que llegara ese día porque significaba el final de aquella tregua.

No sé que es lo que queda de todo esto, no sé si ya tiré aquella cartera de cuero y el balón o que realmente se han ido perdiendo con el tiempo, o que esta maldita pandemia nos lo está quitando todo, hasta la propia esencia navideña o a lo mejor no es la pandemia…. pero esto será debate de otro día.

Hoy como antaño, tampoco nos ha caído ese pellizco con los Niños de San Ildefonso, aprendiz de ella, dejo no sin esfuerzo los problemas y las preocupaciones que no son pocas, para animarme a desearos:

 

FELIZ NAVIDAD y BUENOS ANHELOS PARA EL NUEVO AÑO.

¡¡Empieza la tregua!!.

La salida (III)

Publicado: 22/11/2021 13:21 por javiermontalvo en Instantáneas

Sentado a la mesa de hierro y mármol amarillento y labrado por el paso del tiempo, con altos techos adornados y suelo de cerámica arlequinado, miraba pasar el tiempo por los grandes ventanales a la plaza, mientras sorbía la cerveza que le dejaba un hilo de espuma en el labio superior y el bigote.

Al cabo del tiempo descubre que lleva ya unos minutos en la misma posición, mirando con los ojos entornados a través del cristal un poco empañado y empapado por la lluvia, el pasar al resguardo de paraguas de la gente sin nombre ni historia.

Despierta de su letargo y buscando unas monedas pide la cuenta, a la vez que se cala el sombrero y mirando levemente el reloj sale corriendo por la puerta de madera, sin reparar en la fina lluvia, pero subiéndose instintivamente el cuello de la americana. Cruza la plaza con cierta prisa y pide alzando la mano, un taxi.

 

El Rey pequeño.

Publicado: 27/09/2021 15:16 por javiermontalvo en El rincón del sillón
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Escribí en redes esta nota sobre esta gran novela de Antonio Pérez Henares. Ayer lo recordé al prestarle el libro a una gran amiga, dándome cuenta que deberia estar aquí y no en las redes,  entre mis notas de El rincón del sillón. Sirva también de recuerdo a Guillermo que nos dejó este año.


Termino aquí, en Ayamonte, precisamente tierra perteneciente al imperio almohade en la segunda mitad del siglo XII, esta fantástica y familiar novela histórica de D. Antonio Perez Henares. Aventuras y desventuras de Alfonso VIII de Castilla, contada con atrayente escritura.

Fantástica por los hechos relatados con rigor y gusto, reunidos con un hilo conductor que nos hace recorrer nuestra geografía en tan importantes hechos como las defensas de Toledo o las conquistas de Cuenca, o las batallas, la derrota castellana de Alarcos o la triunfante de Las Navas, o conquistas y disputas protagonizadas por los reyes castellanos, portugueses, leoneses, navarros, aragoneses y los almorávides y califas almohades, que de todo hubo.

Familiar, porque gran parte de su relato se desarrolla en mi querida Guadalajara, encontrando relatos y descripciones de la propia capital alcarreña, Atienza de donde es rescatado el rey cuando es niño en favor de los castellanos, Sigüenza, de la que se cuentan sus orígenes fomentados por Alfonso VII el Emperador, abuelo del Rey Pequeño e incluso de la construcción de la catedral, así como de otros alrededores que me unen a mi infancia colegial en la ciudad Del Río de las Piedras o a la actual histórica ciudad episcopal y catedralicia, de donde me considero originario al menos a partes iguales con Madrid.

Recomiendo su lectura a todo aquel que le aficione la historia, guste de la buena y ágil prosa y sobretodo, a algunos de mis cercanos, que han convivido y aún lo hacen conmigo en Sigüenza.

El Rey pequeño, lo puso en mis manos Guillermo, mi suegro, como dirían en la propia novela, el de Algora, y tengo que reconocer no menos, que acertó al hacerlo.

(28 de agosto del 2018).

Hasta la Pandemia

Publicado: 15/04/2021 14:55 por javiermontalvo en Ética

Pocas situaciones te colocan en la vida con tanta imprecisión y falta de previsión como la situación actual, sin poder determinar cuándo y cómo vas a gestionar tu vida profesional y particular.

Las "reglas están para cumplirse" me dijeron ayer; y no, no lo están, añado. Solo si respetaron las normas superiores y no fueron totalitarias, ilegales o parciales.

La causa, la gestión externa de los gobernantes. La excusa, la Salud Pública.

...y llevamos más de un año.

#HastaLaPandemia

 

 

Desaparecidos (II)

Publicado: 24/07/2020 16:21 por javiermontalvo en Instantáneas

(II)


Un mes después, no había vuelto por allí, había hecho caso de sus sugerencias y no le había ido del todo mal. Hoy entra en la sala y solo encuentra un comunicado con el sello oficial, no hay nadie y la misiva tampoco deja nada claro. Solo unos horarios, por cierto, incumplidos, de nuevas comunicaciones. El personal de entrada no contesta nada nuevo, salvo lo que indica el papel.

La situación es grave y no parece, piensa, mientras sale despacio del edificio, que le importe mucho a los que hace tan solo un mes tenían el control absoluto. Parece que han soltado el testigo y ahora que les vuelve cargado como un bumerán no hay nadie para recogerlo, están desaparecidos. Nadie parece querer tomar las decisiones importantes.

Al salir sin nada nuevo en la cartera, espera la llamada del periódico. Preocupado y distraído en varias ideas, repasando lo sucedido algo confuso, se acuerda que lleva tiempo sin verla, sin saber de ella, tanto que le había ayudado y ahora desaparecida. 

Ramadán

Publicado: 18/05/2020 09:28 por javiermontalvo en El rincón del sillón
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javiermontalvo 2019 - canon 40 D

 

El agua, la vida y la luz,

descansa entre ausencia y la sombra

se seca la piel en penumbra,

más tarde,

se empapa y se alumbra

y a oscuras,

la piel y la carne renacen.

El ciclo del agua y la sombra.

El ciclo de la luz y la sed.

 

Justo hace un año me encontraba en Marrakech y en Ramadán. Me habían hablado algunos amigos que lo conocen de primera mano y de tiempo atrás, de lo que significaba y lo que podía encontrarme y llegar a ver. Tengo que reconocer que causó un golpe cultural en mi, ya que no solo era testigo en primera persona sino que estaba, aunque sin practicar, dentro de la escena. En tan mágica ciudad, escribí varias notas aquella semana; esta es una de ellas.  

Sin preguntas por favor. (I)

Publicado: 15/05/2020 12:33 por javiermontalvo en Instantáneas
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javiermontalvo 2018 - canon 40 D

 

(I)

Escucha con atención su relato que en ocasiones tiene toda la fuerza de la lógica, pero en otros momentos se siente descorazonado hacia un precipicio de dudas. Cuando acaba y cree que tiene la oportunidad de hablar se encuentra aislado, esperaba resolver las importantes cuestiones, pero al parecer no hay turno de preguntas salvo para los elegidos, mira a sus colegas que admiten su papel de forma sumisa. Solo algunos han conseguido colocar su cuestión que es contestada con matemático guion. Es más, cree; no, está seguro que ayer escuchó la misma respuesta dejando en el aire un halo difuso sin respuesta real. ¡Qué perfección! - piensa.

Al salir a la calle casi desierta baja las escaleras pensando en lo sucedido distraído, alguien se acerca desde la puerta del edificio acristalado de enfrente y le dice, no vuelvas a entrar, todos tienen el chip instalado, han ocupado su canal, te pasará a ti también si insistes. ¿Quién eres? - le preguntó; aún libre - contestó ella; quedamos pocos, la información está fuera, no dentro - contesta mientras se aleja por el jardín lateral.

WABI SABI

Publicado: 08/05/2020 18:26 por javiermontalvo en Bonsai
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javiermontalvo 2018 - canon 40 D

 

¿Wabi sabi, sabríamos decir lo que significa? Yo no. Leyendo y escuchando a los que saben, diría que habría que aproximarse al Zen, escuela de origen chino, budismo Chán que pasó a varias otras escuelas, incluidas escuelas Zen japonesas. Zen significa meditación y a través de ella, la percepción de la naturaleza y la comprensión del significado de la vida. 

Esta compresión a través de la forma de vivir, enseñada por maestros zen a sus discípulos, es trasladada desde tiempo inmemorial mediante numerosas disciplinas, a través de ritos, cultivo corporal, artes marciales y diferentes manifestaciones artísticas como la pintura, caligrafía, poesía, música, ikebana, bonsái, ceremonia del té o el jardín japonés entre otras.

Es complicado para una cultura de diferente origen, acercarse a algo tan intangible y además antiguo, aunque quizás no tanto, ya que podemos alcanzar una gran aproximación, pensando que cualquier manifestación de culto o religión, oriental u occidental, desde sus ancestros contienen este velo intangible común.

La filosofía wabi sabi busca la belleza a través del paso del tiempo y de la imperfección de las cosas. La belleza de la imperfección, todo aquello que nos produce rechazo en su funcionalidad o diseño, pero sin saber por qué nos atrae provocando sensaciones de melancolía, bienestar, sencillez o calma. En la cultura occidental tendría una semejanza o aproximación que no igualdad, a lo rústico, también al romanticismo.

Adentrándonos en el término, como solemos hacer los occidentales, Wabi es simplicidad, ya sea elegante o rústica y Sabi, significa la belleza de la edad y el desgaste. Sin embargo, si preguntáramos a un maestro Zen japonés, huiría del propio significante en sí, ya que está muy dentro de su ser, es una forma de ver la vida.

Algunas características de la estética wabi sabi son la asimetría, la textura irregular o la carencia de acabados, es desorden o azar, que muestran sencillez o modestia y sugieren además un proceso natural, no provocado. No se puede fabricar, simplemente se crea y permanece, el juego está en encontrarlo en una taza sin asa, un vaso inclinado o arañado, una cerámica inacabada, una banqueta de madera rasgada, un antiguo molino de viento, un farol oxidado o una maceta irregular, todos ellos en definitiva, piezas únicas que bien dotándolas de utilidad o no, bien dotándolas simplemente de presencia nos producen bienestar y felicidad, disfrutemos de ellas.

Comparativamente entre culturas, wabi sabi ocupa la misma posición en la estética japonesa que en Occidente ocupan los ideales griegos de belleza y perfección.

Navegando por ahí en la nube, encontré: “…en uno de los majestuosos jardines de Kioto, un maestro de té, le pidió a su alumno que preparara la ceremonia del té. El joven recortó los setos, rastrilló la grava, recogió las hojas secas de las piedras y limpió el sendero de ramas de musgo. El jardín parecía inmaculado: ni una brizna de hierba fuera de lugar. El maestro inspeccionó el jardín en silencio. Luego, extendió la mano hacia una rama de un árbol de arce y la sacudió, mirando cómo caían las hojas caoba con gracia desordenadas en la tierra. Ahí estaba ahora, la magia de la imperfección. Ahí estaba, el orden de la naturaleza, nunca lejos de las manos de los humanos. Ahí estaba, wabi-sabi, pensó el maestro Rikyu, el padre de la ceremonia japonesa del té…”

Wabi sabi nos enseña, la belleza de la imperfección que perdura. Nada más y nada menos, intentando interiorizarlo, diríamos que es una forma de ver la vida y que socialmente produce felicidad al aceptar los fallos de otra persona, una persona es siempre inacabada y en cambio continuo, igual que un bonsái. Wabi sabi, en lugar de tomar los fallos como un proyecto para arreglar, es el tiempo y la energía emocional para disfrutar de esa persona como un ser único.

Ya dije que era complicado y que no sabía definirlo, seguro que no lo he conseguido, sin embargo es muy revelador y atractivo.

Día de la Madre

Publicado: 03/05/2020 18:03 por javiermontalvo en El rincón del sillón
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Disfrutad, en nuestra generación, es un bien escaso!!! Los que ya no las tenemos, las conservamos en el corazón, lugar del que nunca ya podrán salir, estarán allí para la eternidad. Suerte de tenerlas, los que aún las conserváis, porque no hay amor más grande que el de una madre hacia sus hijos, hacia sus nietos, un beso enorme a todas las presentes y a las ausentes, todas fueron grandes y aún más, siguen siéndolo, un aplauso sentido y cariñoso desde los que no lo somos, desde la admiración a todas las que también lo sois, porque es la figura más grande que ha dado la naturaleza, y por ende la sociedad humana. Enhorabuena a todas!!!

La fotografía se realizó al cielo de Madrid, fenómeno extraño posiblemente un guiño, desde el Cementerio de la Almudena, durante el entierro de mi madre. Autor, un Montalvo, no sé cuál de todos. 22/05/2015.

Sentado a la mesa.

Publicado: 23/04/2020 19:53 por javiermontalvo en El Oso Hormiguero

Sentado a la mesa, limpiando cuidadosamente su ración de pescado con los cubiertos como siempre hace, meticuloso para no llevar a la boca una sola espina ni una telita de piel, a pesar de estar ya limpio por el cocinero, o sea su padre, encuentra una fibra blanquecina y nematodiforme entre la carne, que le paraliza, apartándola despavorido muy despacio con cuidado hacia el borde del plato, con cierto fastidio y la color de cara nívea, esperando alguna respuesta de defensa del supuesto gusano, espeta mirando fijamente:

 -          ¡Cómo se mueva… me muero!

DEMOCRACIA

Publicado: 22/04/2020 18:09 por javiermontalvo en Ética

Podemos considerar que empezara en la Antigua Grecia, significa “demos” -o pueblo, “krátos” -poder o gobierno, término que convive con los inherentes de justicia y ética.

Ética, parte de la filosofía que trata del bien y del fundamento de los valores. Conjunto de normas morales que rigen la conducta de la persona en cualquier ámbito de la vida.

Justicia, principio moral que lleva a dar a cada uno, lo que le corresponde o pertenece. Derecho, razón, equidad.

Me permito hacer mis propias reflexiones sobre este término que no son fruto del estado de confinamiento en el que estamos inmersos, tal vez sí el hecho de escribirlos, sino de la maduración en mi propia vivencia o padecimiento, según se mire, desde hace muchos años en esta bendita España. No intento convencer a nadie, pero al menos pudiera crear cierta inquietud, deliberación o meditación.

Puede haber otros estados, perfectos o puros según Aristóteles, monarquía, aristocracia o democracia, (representativos o no), y estados impuros o corruptos, tiranía, oligarquía o demagogia. Creo que se ajustan o acercan bastante a la realidad actual en un ámbito global. 

Personalmente por definición de ética, equidad y justicia me quedo con democracia, es sin duda en mi opinión un término de estado inapelable desde el punto de vista social. 

Al margen de lo que significa, el gran problema que se presenta hoy en día es que es un término demasiado gastado o mejor dicho manoseado y que se utiliza en la actualidad para desmarcarse de lo demás, dándose un papel personal de razón y respeto. Si esto fuere mediante un argumento lleno de contenido seguiría estando bien esta defensa, pero en demasiadas ocasiones ha quedado como excusa de presentación personal contrario a sus conductas.

Me explico, el poder radica en el pueblo y no puede trasladarse, “gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo" (Abraham Lincoln). El gobierno es meramente una representación del pueblo que le ha prestado el poder democráticamente a su servicio. Prestado digo.

Hasta aquí, los que se sienten demócratas o me atrevería a decir la inmensa mayoría, (aquí levantamos todos la mano) nos encontramos cómodos y de acuerdo con la presentación. Pero a partir de esta comodidad y con el paso del tiempo, en nuestro caso más de cuarenta años, se aprovecha para sobar la propia esencia de la democracia, lo importante al parecer es anunciar nuestro convencimiento y respeto al sistema como tal, aunque nuestra esencia y actos muestren lo contrario (hablando en un sentido muy amplio).  He aquí, el inicio del comportamiento inmoral y donde empieza a deteriorarse.

Esta actitud propagandística tiene un efecto social de respuesta muy positivo para el que la conduce o la lleva a cabo, independientemente de su posición, sea en la oposición o en el poder, es indistinto. Si bien es verdad que, una vez alcanzado el poder, utilizando diferentes canales oficiales a tu servicio y el propio mando de gestión que te dio el “demos” pueblo, el efecto es sinérgico y por tanto aumenta la respuesta que se obtiene. Es una retroalimentación automática, el “demos” pueblo escucha lo que quiere oír y alimenta al “Kratos” poder o gobierno, aunque finalmente no cumpla lo que propaga, y si lo cumple, con más razón aún.Este aprovechamiento del poder en beneficio propio (no en beneficio común) constituye, en mi opinión, el segundo comportamiento inmoral rompiendo la equidad que infiere la justicia.

Esta es la guinda del pastel, el concepto “democracia” está prostituido gracias a la retroalimentación entre poder y fundamentalismos. El concepto queda contaminado. Los fundamentalistas siempre verán el mal ajeno y el bien propio, aunque sea indefendible.

Llegados a este punto, una vez contaminado, debería descontaminarse o como se dice hoy en día, iniciar la desescalada de este proceso para volver a un estado democrático natural.

Según mi parecer, un estado democrático no alcanza su propia esencia como tal mientras existan o albergue fundamentalismos en su seno y por tanto la democracia no será completa. En la desaparición de estos fundamentalismos radica la descontaminación, pero ésta debe ser social y no impuesta, es decir de mero autoconvencimiento. Es un avance social y cultural que nos llevará a la casilla de salida. 

El término democracia y el estado que lo defienda, alcanzará la madurez cuando los propios electores censuren la actuación de sus propios gestores elegidos por ellos mismos cuando hayan sobrepasado ciertos límites, sea por mala gestión, incompetencia o negligencia y por supuesto, por abuso de poder o conducta ilícita o inmoral. Es decir, una crítica recibida desde tu propio equipo por un incumplimiento o desvío a su juicio inadmisible. Este suceso es la confirmación real de la democracia. 

Tenemos algunos ejemplos de ciertos intentos parciales en el pasado en el seno de algunos partidos demócratas (en plural) españoles, pero no han empapado lo suficiente para calar en lo hondo de la sociedad.

En esta censura en cualquier caso sin condiciones, siendo indiferente la autoría del atropello o el desvío, sea nuestro u opuesto, es donde reside la verdadera democracia y por ende la justicia.

Lamentablemente España no se encuentra aún en este estado. Encontramos demasiados ejemplos en diferentes direcciones, de defensa de lo indefendible, aquello que estaba mal ayer, hoy ni siquiera es visto por los mismos que lo denunciaban, precisamente porque los autores ahora son los suyos. Esta es una de las principales esencias del fundamentalismo. Nuestra democracia alberga demasiados, en el espectro político y social, por lo que mientras perdure este cáncer inmoral e injusto, en mi opinión, a pesar de lo que muchos defienden, no habrá alcanzado aún su mayoría de edad.

"Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social". (Artículo 14 de la Constitución Española 1978). 

LAS OCHO DE LA TARDE DESDE EL TITANIC

Publicado: 15/04/2020 18:33 por javiermontalvo en Ética

 

Treinta y dos días tras el cristal, mirando por la ventana, vuelve a llover sobre Madrid. No somos nada, muerte y desolación. La propia dignidad casi no existe, se pierde tristemente, cuando encerrado por el bien social y pandémico, escuchas la crudeza de la muerte solitaria, numérica y fría, para cubrir las estadísticas. 

El capitán del barco siempre fue el último en abandonar la cubierta o eso me enseñaron las novelas y películas desde niño. Ante la zozobra y amenaza del viento y la marea, cede los medios de salvación a su tripulación del mal que ya padece su embarcación. Alentando la moral de sus compañeros de travesías, sin ocupar espacio y los recursos escasos, salve no sin riesgo, al pasaje que pueda.

Sin embargo en este 15 de abril, a diferencia del honroso y abnegado ‎Edward John Smith, tras llevar el radar algo desorientado y sin calibración reciente, los primeros en ocupar los recursos en esta ocasión, son el capitán y sus oficiales del puente de mando. 

No obstante, renunciando a sus propios intereses con la mayor dedicación, los tripulantes aprovechan su experiencia casi sin aliento para salvar a todo pasajero que encuentran, mientras ya recompuestos y sobrevolando la escena, los oficiales cuentan y apuntan el número de ahogados y los ocupantes de cada bote, que se alejan de la nave a su suerte.

La propia dignidad casi no existe, se pierde tristemente mientras la melodía sigue sonando. Son las ocho de la tarde, aplaudo a la tripulación de hoy y a la banda de 1912.

15 de abril de 1912 - Hundimiento del Titanic

En estos días de sinsentido, críticos para la humanidad, he recordado a uno de mis profesores, que no solo nos enseñaba bioquímica de manera tan didáctica como eficaz. Nos enseñaba a la vez de tan especialista disciplina conjugando otras mucho más amplias en plena clase universitaria de ciencias, ética, civismo, solidaridad, desarrollo tecnológico, medio ambiente y economía entre otras.

Hablando de ciencia y sociedad del futuro (de plena actualidad hoy):

"Si el hombre es capaz todavía de utilizar los medios a su alcance con sabiduría, el futuro no será una fatalidad, sino una consecuencia, porque el hombre es autor, debe ser autor de su futuro, y el futuro debe ser en buena medida invento del hombre; es decir, el hombre debe configurar, gracias precisamente al dominio del conocimiento, su propio devenir"

Mañana siempre es tarde. Federico Mayor Zaragoza.

TROTAMUNDOS AZUL

Publicado: 05/07/2019 16:23 por javiermontalvo en El rincón del sillón
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Tenía 9 años recién cumplidos, cuando mi padre decidió cambiarlo por el ya viejito seat seiscientos, mi madre estrenaba un reluciente ochocientos cincuenta especial de lujo, a las puertas de la navidad, color azul. Nuevo coche de familia.

Abandonado literalmente en el garaje de casa, con un funcionamiento muy deficiente sin haber pasado revisiones recientes ni reparaciones y después de pasar por las manos de tres de mis hermanos principalmente y las evidentes de mi madre originales, diecisiete años más tarde de aquella navidad llegó a las mías. Había sido un señor coche, el máximo de su categoría pese a su modestia y fue, poco a poco degradado y sustituido por alternativas mejores. 

Acababan las vacaciones de Semana Santa y con semejante cabalgadura me animé a volver a Madrid y rescatarle de su encierro, como si se tratara de una etapa del Dakar, no en vano tuve que parar dos o tres veces a echar agua para que no se calentara y llegar a destino, varias horas duró una etapa que podías hacer entonces en coche en una hora larga, como mucho, una y media. Pero allí estábamos, comenzaba una nueva etapa de mi vida.

Recuerdo que volvimos en grúa más de una vez desde la facultad y con mis pocos recursos fui poco a poco manteniendo su funcionamiento, tuve  que pasar o al menos intentarlo, la ITV donde nos tiraron por todos los lados, hasta el recreo nos suspendieron, intermitentes, dirección, luces traseras, alguna delantera, luces de freno, agua del limpia, frenos, limpiaparabrisas, freno de mano,  alguna ventanilla, claxon, neumáticos y alguna más que seguro me dejo en el tintero. No funcionaba nada como Dios manda, pero andar, lo que se dice andar, andaba, y tenía sus funciones algo rudimentarias para poder moverte por ciudad, y alguna menos importante, recuerdo que si accionabas la goma del limpia, una pera de vacío que tenían los seat, en vez de salir el agua por el cristal te mojabas los pies o el freno de mano era de adorno, se ponía una marcha cuando aparcabas y listo. 

En segunda convocatoria y tras haber recaudado por varios frentes, no sin gran esfuerzo, orgulloso y feliz de mis avances y con todo reparado me dispuse a pasar la dichosa prueba; eso o al desguace, y no estaba dispuesto. 

Y fue después de haber encendido, apagado, frenado, girado y dos mil testeos más, hoy mi buena mujer por lógica convivencia y aquel buen hombre del centro de inspección, son los dos seres humanos que más han sufrido en esta vida lo pesado e insistente que puedo llegar a ser cuando me marco un objetivo, al comentarle por activa y por pasiva que el claxon no funcionaba y que no iba a hacerlo más, ¡qué más quería! el coche no era el mismo que había visto un mes antes, no había tenido más remedio que dejarlo inoperativo por razones presupuestarias y tras una hora rogando, argumentando la prohibición en ciudad de su uso y no sé cuántas pamplinas más que me había preparado o nacidas de la mera inspiración y descaro, ante los ojos y cara de asombro de aquel pobre, conseguí que nos validara y antes de que se arrepintiera, puse pies en polvorosa en cuanto pegó aquel bendito sello en la ficha técnica de mi compañero azul. 

Dispuestos a volver a Madrid, unos minutos más tarde y siendo el tío más feliz de España, pasé a comprar unos sándwich en la cantina de la estación de tren de Guadalajara para volver comiendo mientras condujera, recurso económico que recordaba de mi infancia en aquella ciudad y que supongo, me había enseñado mi madre, cuando esperando que un furgón de la policia, “la madera”, se apartara para poder aparcar en el patio de la estación, solo tuve tiempo para tocar el claxon, al ver la luz blanca de marcha atrás, pulsando rápido con unos reflejos dignos de admiración en el centro del volante...

Después del trastazo que me dio aquel furgón al meter marcha atrás sin verme y que me rompió faro y no sé cuántas cosas más del frontal de mi coche, me quedé sin respuesta mirando al cielo a la pregunta de aquel madero, que me decía, “¡chaval! ¿por qué no has tocado el claxon?”. Si yo le contara... pensaba. 

Nos hicimos inseparables y no pocas aventuras y travesías compartimos durante dos años y medio, desde segundo de carrera en aquella Semana Santa hasta ya finalizado cuarto curso, pero estas son motivo de otro capítulo. 

Una tarde de domingo, su corazón decidió no marchar más, nos quedamos en tres cilindros, partió una biela en la M-30 y nos costó salir de allí subiendo la cuesta del puente hasta Arturo Soria. Había pasado junto a él diecinueve años y pico, con mi madre, con mis hermanos y finalmente me había acompañado en los dos valiosos y más intensos últimos. ¡Adiós, amigo! 

En homenaje a mis padres, en vísperas del día de su aniversario, siete de julio San Fermín,  allá donde estéis y en recuerdo de aquel trotamundos azul que estrenó ella y heredé yo muchos kilómetros después.