Compañero

Publicado: 02/09/2017 14:53 por javiermontalvo en El rincón del sillón
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Tres cuartos, toca el reloj de la torre, puntual e impenitente desde hace décadas, sin fallos y de rostro  calizo, recordándome que el tiempo pasa.

Tres cuartos nada más, da igual la hora bajo el árbol de mi infancia escribo y recuerdo, compañero, nos llevamos si quiera algunos meses, no más, viejo y púrpura, marcado con cicatrices de su historia, con las ramas retorcidas, algunas secas o quebradas, me recuerda también que el tiempo pasa. Algunas ramas tendré yo también quebradas.

Celebramos conversaciones y silencios juntos, hemos crecido al compás de los estíos de invierno y de sus brotes tempranos y flores que indicaban el comienzo del buen tiempo, cuando chopos u olmos aún dormían. Hemos crecido juntos. Me alegro de ello.

Nos ha acompañado en celebraciones alegres, en problemas íntimos, en estudios, en partidas, en risas y en llantos, discusiones y bromas, en siestas y en cenas, en noches de estrellas, en familia, en soledad, en herencias irremediables. Solo él sabe por dónde hemos pasado, con quien hemos estado, a quien hemos querido y a quien añorado y lo guarda en silencio. Me pregunta por quien hace tiempo que no ve, es guarda y vigía, y por eso estoy seguro que conoce su destino. Me gustaría tener la mitad de su fidelidad y su secreto, nos mira y nos cuida, y envejece. Es uno más de los nuestros, calla y a veces llora, siempre vigía.

Es sencillamente la señal, el signo, el emblema, compañero. Ha estado en su lugar, nunca ha abandonado.

Terminamos la temporada, septiembre, aún vestido con todas sus hojas, aunque soltando de vez en vez alguna, nos dice que pronto como todos los años, llegará el frío. Un año más, no importa nada más que estar aquí, una vez más, y nos miramos y preguntamos mutuamente, cuántas más.

Jardín en calma, ya todos se fueron. Nosotros despacio y con pereza, mientras escuchamos los dos cuartos del reloj, vamos recogiendo.
 
Hoy sí, hasta pronto compañero, prometo venir a verte este año cuando estés dormido, y en primavera, pregunta, ¿cuando despierte? seguro, contesto, ¡descuida!

Suenan de nuevo, en punto son, no las cuento, no sé la hora. Hasta pronto.

THE BEATLES por Jorge Montalvo

Publicado: 07/07/2017 16:11 por javiermontalvo en Fotografía
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jorgemontalvo 2017 0706 Liverpool

Sin buscarlo, hoy he encontrado una imagen mejor que muchas anteriores, gran foto, me parece genial, sin ser el autor, me hace más ilusión que ninguna de las realizadas por mi. A sus trece años, demuestra más inspiración y ejecución que lo que nunca consiguió explicarle su padre. Los dos personajes están perfectamente integrados, cómo no, un guitarrista apoyado en un grafiti de los Beatles y el segundo una mujer con el mismo paso de Ringo en Abbey Road, solo faltaba (bromeando) que tuviera rasgos orientales. La imagen de color descentrada, con las sombras de la pared y la acera definen la instantánea.

Enhorabuena Jorge por esta imagen y gracias por prestármela.

OLA DE CALOR.

Publicado: 19/06/2017 10:38 por javiermontalvo en Fotografía
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Entornando sus ojos

Publicado: 22/05/2017 17:24 por javiermontalvo en El rincón del sillón
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javiermontalvo - canon 40 D

 

Hoy parece que ella tiene la voz todavía más dulce que ayer, no puede ser de otra forma, la ausencia y el tiempo la moldea. En otros días que ya se escaparon, a él le gustaba su tono y necesitaba las palabras y sus gestos, sesenta años juntos, toda una vida de unión que sólo comprende enteramente ella.

Hoy, pequeña y débil, tan frágil que pareciera de cristal muy fino a punto de quebrarse, espera temerosa el final de su último capítulo que ya empezó a escribir, entornando sus ojos para volver a anotar con su voz, su ternura. 

22 de mayo.

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Here’s a little song I wrote
You might want to sing it note-for-note
Don’t worry, be happy
In every life we have some trouble
But when you worry, you make it double
Don’t worry, be happy

Ooo-oo-hoo-hoo-oo hoo-hoo-oo-oo-oo-oo-ooo
Woo-oo-woo-oo-woo-oo-ooo

 Woo-oo-oo-oo-ooo

Ooo-oo-hoo-hoo-oo hoo-hoo-oo-oo-oo-oo-ooo
Woo-oo-woo-oo-oo-oo-ooo
Woo-oo-woo-oo-ooo

Ain’t got no place to lay your head
Somebody came and took your bed
Don’t worry, be happy
The landlord say your rent is late
He may have to litigate
Don’t worry, (ha-ha ha-ha ha-ha) be happy

Ooo-oo-hoo-hoo-oo oo-oo-oo-oo-oo-oo-ooo
Oo-oo-oo-oo-oo-oo-ooo
Oo-oo-oo-oo-ooo
Ooo-oo-hoo-hoo-oo oo-oo-oo-oo-oo-oo-ooo Don’t worry
Woo-oo-oo-oo-oo-oo-oo
Woo-oo-oo-oo-ooo

Ain’t got no cash, ain’t got no style
 Ain’t got no gal to make you smile
But don’t worry, be happy
’Cause when you’re worried, your face will frown
And that will bring everybody down
So don’t worry, be happy Don’t worry, be happy now

Ooo-oo-hoo-oo-oo oo-oo-oo-oo-oo-oo-ooo Don’t worry
Oo-oo-oo-oo-oo-oo-ooo Be happy
Woo-oo-oo-oo-ooo Don’t worry, be happy

Ooo-oo-oo-oo-oo oo-oo-oo-oo-oo-oo-ooo Don’t worry
Woo-oo-oo-oo-oo-oo-oo Be happy
Woo-oo-oo-oo-ooo Don’t worry, be happy

 

No te preocupes, sé feliz!!!

Feliz Año Nuevo 2017

FELIZ NAVIDAD!!!

 

MAR CANTÁBRICO

Publicado: 17/10/2016 17:06 por javiermontalvo en Fotografía
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Entrando en el otoño

Publicado: 25/08/2016 13:03 por javiermontalvo en Crónicas de un Pueblo
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Semana en bici, viaje no solo deportivo sino con alguna motivación de más calado, doscientos y pico millares de metros en familia, viaje compartido que te obliga a olvidar los deberes del día a día y te concentra en el esfuerzo y la naturaleza, en colaboración y conversación. Fue una semana muy intensa para no olvidar, disfrutada en grupo y espero que quienes me acompañaron la lleven siempre consigo, quienes me importan mucho más de lo que puedo escribir. Termina nuestra aventura y orgulloso estoy de ellos, Álvaro y Julia de 16 años y Pablo de 15 por un lado, que fueron en grupo esperándonos a los otros tres en algún cruce, ya que su ritmo era superior al nuestro y Jorge de 12, que lo completó no sin esfuerzo, pero con el mejor humor del grupo, hablando con todo el que se ponía en su camino, hospitaleros y caminantes, todo un ejemplo de simpatía y cortesía, todos ellos Montalvo como yo, que junto con Rocío cerrábamos el grupo.

Terminamos con nuestros cuerpos en pleno monte cercano al mar, tres días en una casa rural en las gallegas rías altas, de plomizas nubes y temperaturas bajas en agosto, digno de recordar, e incluso tentador para volver a descansar, leer, escribir, entre castaños y nogales pasear en soledad o en compañía elegida para la ocasión, cuando en otros momentos del año necesitemos un intermedio.

Volvemos a nuestros orígenes posteriormente, con un pantalón vaquero y una camiseta de faena, andábamos desde el veintitantos de junio al quince de septiembre por Sigüenza, nada importaba entonces, era nuestro particular verano azul, bicicletas, fútbol, excursiones y amigos, posteriormente añadimos motillos, deportes, botellines, guitarras, música y conciertos, fiestas, noches y amaneceres con amigos o compañías amantes y así podríamos ir sumando hasta hoy.

Desde hace un par de veranos se hace un poco difícil y emotivo, nos acordamos en muchos momentos al año de quien nos falta en primer término, pero en este lugar se hace todo más intenso. Recordamos también a amigos que ya no están y parece imposible aún. Sin embargo, no podemos evitar acudir año tras año unas pocas jornadas, no sería lo mismo. Terminó este año mi estancia inesperadamente con un inoportuno accidente que visto ahora, me revela por los fallos cometidos pero me alegra, porque puedo afortunadamente escribirlo, podría por un segundo o un mínimo detalle de azar, haber sido peor o fatal. Afortunado además por la asistencia de primera calidad y cariño de Emma a quien debo mucho más de lo que cree. Afortunado también por contar con muchos de los que me rodean. Vuelvo a casa con la impresión, posiblemente por este trallazo intempestivo, de haber pasado tan solo un fin de semana allí este año, no sé por qué, siento que no me ha cundido, aunque recuerde buenos momentos entre la gente de siempre.

Vigilando de vez en cuando el teléfono o el correo del trabajo, una obligada baja médica me detiene en casa, que espero no sea demasiado larga. Empieza ahora el final del verano, como todos los años durará otros veinte días para hacer trabajo y ocio compatibles entre buena gente, amigos cotidianos de invierno y de verano, escenarios habituales o menos frecuentes, todo a pinceladas entre trazos mayores de trabajo, que hace de este tiempo un periodo también con un sabor diferente al resto del año, una suave transición entre las vacaciones y el otoño.

- Buenas tardes Dña.Matilde.

- Buenas tardes Adrián, que alegría, otra vez por aquí.

Cómo entender aquel rincón en penumbra donde parecía que aquella pareja viviera sin salir de allí, eran un elemento más de aquel viejo decorado, estarían desde el principio, tampoco sabemos qué edad contaban, si el mostrador de madera oscura mellada por el paso del tiempo era mayor que ellos, si el suelo de tarima que se queja en cada paso de zapatos, ya desencajada y las estanterías de madera repletas de libros y fascículos, estaban allí antes. En sus baldas no hay un hueco, todo está ocupado y cada volumen te invita a entrar y ojear.

No buscaba nada, atraído por el ambiente disfrutaba del olor a papel y madera, mientras me seguía preguntado por el origen de la tienda, instintivamente escogí uno.

- Me llevo éste, D.Fabián.

- “Tiempo para tener tiempo” ¡Muy buena elección, Adrián!

- Gracias. Adiós.

Entre sus hojas, como de costumbre la postal que regalaban siempre, en esta ocasión una foto en sepia de… ¡Oh! Dña.Matilde y D.Fabián tras el mostrador, con la misma dulce cara de hoy, con las mismas arrugas en la frente, la  misma edad (postal de 1921).

Relato finalista en Concurso de Microrrelatos LasdosCastillas.net 2016

De tal palo...

Publicado: 04/07/2016 15:35 por javiermontalvo en Crónicas de un Pueblo
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Si me pongo a pensar en ti los recuerdos me vienen a borbotones, tal como eres, con toda la intensidad que desprendes en cada uno de tus gestos, un vaso de agua, una puerta cerrada, una jugada de fútbol, una respuesta, un examen, un abrazo o una sonrisa. 

¡Haz las cosas con calma! Supongo que va en los genes, tu abuela siempre decía lo mismo de mí, ¡te sobran las fuerzas, Javi! Y a veces tenía toda la razón. Con el tiempo he deducido que no era fuerza, sino intensidad en la vida, y así has salido tú, de tal palo, tal astilla.

Supongo que para algunas cosas es mejor hacerlas con frialdad y calma, y he tenido que tirar del freno de mano en muchas ocasiones para hacerlas, he aprendido a mantener la tranquilidad en algunas, parar, pensar y actuar, y no me ha ido mal, pero no se nace aprendido, con el tiempo espero que tú también lo aprendas, sin embargo hay otras que el corazón te manda por encima de todo, y éstas no las he querido cambiar nunca, …no sé si estarás tú en lo mismo.

Muchas felicidades Pablo.

Como el turrón

Publicado: 01/07/2016 00:04 por javiermontalvo en El rincón del sillón
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En un soportal de la Plaza de Miguel de Cervantes de la universitaria ciudad madrileña, ha mucho tiempo que su despacho regía, una lotera de las de lápiz y cabeza para el cálculo y eterno humor para el resto, Aurora Montalvo de la Admistración Nº1 de Alcalá de Henares. Más de cuarenta años repartiendo ilusión y algunos millones, digo.

Ya desapareció el despacho hace tiempo, algunos años antes de su fallecimiento, recuerdo que el local ocupaba el hueco que dejaba la escalera en un viejo portal que hoy ha sido absorbido por el local vecino de un moderno negocio, una óptica o similar me ha parecido ver. No sé dónde estará ahora la número uno, pero la dos se encuentra a la vuelta, a la espalda del mismo edificio, y no he podido resistir la tentación de entrar. Ojeando los números de la cristalera del local también en un pequeño portal, he encontrado uno muy familiar, aquél que ella nos regalaba todos los años sin faltar, que ha quedado en la retina para siempre, una participación manuscrita de cien pesetas para el sorteo de navidad nominativa a cada uno de sus sobrinos, aún recuerdo sus trazos. Hoy lo llevo en mi bolsillo, un trece mil, no diré más para no gafarlo como es de ley, supongo porque ella nació en el 13 aunque nunca se lo pregunté, un número que como el turrón me sabe a navidad y a familia.

9 de junio

Publicado: 09/06/2016 17:36 por javiermontalvo en Crónicas de un Pueblo
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Mi primer recuerdo que tengo de ti es tu propia cara, en la pila del paritorio mientras la matrona te volteaba con soltura para limpiarte y vestirte sin descoyuntarte, como si lo hiciera todos los días, unos minutos llevabas en este mundo y tu madre desde la camilla me preguntó, qué tal, y yo impresionado exclamé para contestarla ¡igual que Álvaro! Es verdad, tenías un parecido sorprendente.

Ha perdurado el parecido, pero como no podía ser de otra forma modelando las diferencias a tu modo para crear tu propia identidad, ser tú mismo y de qué manera; me alegro de haber sido testigo en primera fila, más aún, bien cerquita en el banco del apuntador y de haber participado en ella compartiendo todos los buenos y malos momentos que nos haya tocado vivir hasta ahora. Algo que llevarás ya siempre (igual que yo).

Cuarenta de mayo, doce años han pasado, el tiempo avanza y en unos pocos días dejas el colegio, una etapa más cumplida, para iniciarte ilusionado en el instituto, donde espero sigan parte de tus éxitos, seguro estoy de esto; la otra parte, como tú bien sabes está en la vida y seguirás aprendiendo de ella, equivocándote y acertando.

¡Número doce, vamos a por ello! Tú puedes y yo quiero seguir estando en primera fila. ¡¡¡¡Enhorabuena y muchas felicidades!!!!

¡yo estuve allí, Madrid junio 2016!

Publicado: 03/06/2016 14:26 por javiermontalvo en Música
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Cuando empecé a escuchar música en mi casa a muy temprana edad, la verdad gracias a la afición de mis hermanos mayores, los Beatles muy recientemente se habían separado, pero fue uno de los grupos que entraban habitualmente en la cartelera de casa con aquel tocadiscos de color marfil y gris con botones de baquelita, por lo que centraron mis primeros gustos musicales, a la fuerza.

Diez años después, cuando contara con quince o dieciséis, mi primer disco comprado con mis ahorros, podría haber sido de cualquiera de los grupos de la movida madrileña que empezaban a sonar en las emisoras de radio y escuchábamos los amigos de la pandilla en las fiestas de los viernes y sábados como hacían todos ellos, pero no; un LP de los Beatles, Help, para ser más exactos, fue el elegido en inaugurar mi estantería de vinilos.  De ese gesto en adelante, ya podía entrar la movida o quien fuera, el pop inglés, los Who, los Kinks, los Beatles, los cantautores cubanos o españoles, Bob Dylan, CRAG o CSNY, pero solo un grupo tenía el privilegio de iniciar la colección que desde entonces ha evolucionado bastante.

Cuando entré en el Circuito del Jarama con mi moto y di unas cuantas vueltas hace un par de años, pensaba que podía haberlo hecho en otro más moderno, pero no, este era mi circuito desde pequeño, donde había visto carreras en directo con aquel olor y sonido, aquella solera, y no podía ser otro, ¡yo he corrido en el Jarama! Escuchar ayer a Paul McCartney en directo es una página más que tenía que escribir en algún momento, me da igual si cuenta más de setenta años o lustros, mientras sea el auténtico, aquel que salía por el viejo tocadiscos, aquel que después he llegado a seguir comprando toda la discografía de los Beatles y alguno más posterior. ¡yo estuve allí, Madrid junio 2016!

Para crónicas del concierto, aparte de comentar que disfruté como un enano gracias a un gran amigo de la infancia, a quien debo más de lo que cree, recomiendo las crónicas profesionales en la prensa de hoy.

Desayuno

Publicado: 02/06/2016 09:05 por javiermontalvo en El rincón del sillón
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El ruido del tráfico y el paso de la gente envuelve aquel lugar, en frente un pequeño negocio de venta de pan precocido congelado y una taberna modernista de comida de diseño y desayunos.

Germán sale de la panadería con una barra en su bolsa de tela azul y blanca, y pide un café con leche en la taberna. Mientras sopla sobre el vaso, mira por encima de las gafas a través de la ventana, cómo abre la verja del local su esposa.

Es un hombre de mediana edad, con éxito en su negocio, podríamos decir aunque acomodado, luchador en su faena.

Un joven entra en el local, y se pregunta quién sería; nos esperábamos a nadie, – se dice, y no le da demasiada importancia mientras lee los titulares de la prensa del día. Tras este entretenimiento cotidiano y dar el último sorbo al café, cruza despistado la calle sin hacer caso al taxi que arranca despacio hacia él con dos pasajeros que acaban de subirse y entra en su despacho.

No hay nada ni nadie, diáfano y limpio, nada sobre su mesa de trabajo, ni su ordenador, los cajones vacíos y nada en las estanterías, solo quedan arrinconadas sus dos butacas para las visitas.

Tampoco su mujer ni el joven misterioso.

Microrrelato publicado en LasdosCastillas.net (30/05/2016)


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javiermontalvo 2016 i-phone

 

Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,

y un huerto claro donde madura el limonero,...

Mi casa y mi colegio, en tierras de Castilla,

han pasado los años pero casi todo está como lo recuerdo.

Abriendo la ruta

Publicado: 01/02/2016 13:55 por javiermontalvo en El rincón del sillón

Nos miramos, no había retorno y el dolor de los labios se amortiguaba con el gozo de alcanzar la cumbre. Íbamos marcando el sendero en el GPS, el hielo crujía a nuestro paso y la mirada se nublaba gélida.

Sobre la nieve glaciar, más dura, azul, bella y fría, César avanzaba a unos metros delante tirando con arresto de mí, que agonizaba mi alferecía perdiendo la realidad. Coronamos junto al ocaso. Mientras Europa y el contorno del Mediterráneo recuperaban mi aliento, remití un abrazo y nuestra ruta llorando por un regreso imposible desde la cima del Hecates Tholus.

Presentado al II Premio de Microrrelatos científicos de la Fundación AQUAE (16/12/2015).